lunes, 29 de octubre de 2007

El Narcotráfico En Chile y Sus Consecuencias




La droga es un rentable negocio. El tráfico de cocaína y pasta base sigue aumentando, mientras el triste ránking del consumo lo lidera la región de Tarapacá. Según el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (Conace), el consumo de marihuana y cocaína se ha estancado durante la última década. Atrás quedaron las cifras de principios de los 90, aunque Tarapacá sigue liderando el consumo de marihuana con un 7,9 por ciento -superando a la Región Metropolitana y Valparaíso que se empinan en un 7,2 y un 6,0 por ciento, respectivamente- y el de pasta base, cuatro veces mayor que el promedio nacional.

Algunos piensan que el problema de fondo es la circulación y disponibilidad de las drogas. Creen que no sirve de mucho prevenir si hay droga a la vuelta de la esquina: "Considerando los índices de nuestra región, llegó la hora del control y de aplicar tolerancia cero para casos de microtráfico y narcotráfico", dice el diputado Fulvio Rossi. El concejal regionalista Orlando Garay, discrepa de esa visión. Para él Iquique es un pasadizo de la droga y cuando los vecinos denuncian microtráfico, la mayoría de las veces no pasa nada y los tipos se van a otro lado y siguen ahí vendiendo: "Es una enfermedad y un gran negocio que corrompe a todo nivel. Un problema muy grave para la juventud que ya está al margen por la cesantía y la educación deficiente. Si se desbarataran las grandes redes y empresarios del tráfico, junto a quienes los protegen, se acabaría gran parte del problema".

En las poblaciones Jorge Inostroza, Laguna Verde, Isluga, Las Dunas y El Colorado, en Iquique; o El Boro, La Negra y La Pampa, en Alto Hospicio, el microtráfico es una triste realidad. "La ley 20.000, que sanciona el tráfico, demoró cinco años en ser aprobada, y ya es letra muerta", dice Garay.

En 1996, un estudio de Naciones Unidas revelaba que en Chile "se lavaban 1.000 millones de dólares anuales". Dos años después, la Comisión Andina de Juristas, nos ubicó en el segundo lugar, después de Colombia, con más de 2.000 millones de dólares anuales en el lucrativo negocio. Hasta la sobreproducción de cobre ha generado plus: exportar ácido sulfúrico a países donde se usa como precursor en la elaboración de cocaína. Según expertos en el tema, el 80 por ciento de los narcodólares terminan en bancos estadounidenses. Aunque muchos consumidores de drogas residen en Europa y Norteamérica, aumenta a paso firme el consumo en países asiáticos y sudamericanos. Colombia, Perú y Bolivia -con un 50, 32 y 15 por ciento, respectivamente- concentran la producción de cocaína. En uno de sus últimos informes la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), advierte que el 44 por ciento de la cocaína que se produce ilegalmente es incautada, la mitad de ésta cifra sólo en Latinoamérica.

Según el Conace, la marihuana sigue siendo la droga ilegal más consumida en nuestro país. Chile se ha convertido en un atractivo mercado, además de puerto y punto de embarque para Estados Unidos y Europa. Un kilo de marihuana prensada se transa en unos 1.500 dólares, muy por encima del valor que adquiere en otros países. Iquique es la puerta al narcotráfico. En Tacna un kilo de cocaína cuesta 1.600 dólares, mientras que en Arica alcanza los 3.200 dólares. La variación se explica por la "eficiencia de los controles aduaneros", según las autoridades, pero también responde a que la calidad de vida y el producto per cápita son distintos en ambas naciones. Lo cierto es que el 70 por ciento de la cocaína y la pasta base que ingresa a nuestro país lo hace por los pasos fronterizos y puertos de la I Región.